Zapatero presume de «patriotismo» económico
«Podemos estar orgullosos de nuestro patriotismo económico, social y de empleo», proclamó ayer ufano el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el primer Foro ABC del nuevo curso político, ante la mirada atenta de medio millar de invitados del mundo político, empresarial y diplomático. Zapatero «dibujó» una España muy alejada de «los recelos, las suspicacias y las profecías» de ruptura territorial y enfrentamiento que formula el PP.
En un discurso inicial de cincuenta minutos, titulado «Un proyecto para España: balance y futuro de una legislatura», no existieron la quema de fotos de los Reyes, la polémica por la bandera o la amenaza de consulta secesionista lanzada por el lendakari, Juan José Ibarretxe. Ya vendrían menciones varias después, en el turno de preguntas.
El jefe del Ejecutivo comenzó explicando que, a cinco meses de las elecciones generales, es un «hecho incontestable» que ha crecido el PIB durante estos cuatro años más que el de cualquiera de las siete principales potencias económicas -260.000 millones de euros, «como si hubiéramos incorporado una nueva Dinamarca», llegó a decir- y eso coloca a España a punto de superar a Italia en renta per cápita.
En pleno recuento de autosatisfacciones varias, el presidente aseguró que va a ser el primer mandatario en 30 años de democracia que termine cada año con superávit en las cuentas del Estado, y recordó que cogió el fondo de reserva de la Seguridad Social con 15.000 millones de euros y ahora ya hay 52.000. Llegados a este punto, tuvo un guiño de agradecimiento para el vicepresidente segundo, Pedro Solbes, que escuchaba atentamente en las primeras filas, por lograr que España vaya a crecer al 3,8% en 2008, y una pulla para el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Rato, al decir que ese organismo se había equivocado «un rato» en sus previsiones.
Rodríguez Zapatero se felicitó por la aprobación de nueva prestación a la maternidad de 2.500 euros, previsiblemente, este jueves en el Congreso de los Diputados, porque las ayudas a las familias habían estado «bastante olvidadas» en los años del PP y hay que conciliarla vida familiar con la laboral.
En este sentido, se refirió a la Ley de Igualdad entre los hombres y las mujeres que, según dijo, ha supuesto un «cambio de fondo» en esta materia, ampliando los derechos y las garantías e introduciendo el compromiso de los hombres en el cuidado de los niños, a través del permiso de paternidad.Unas medidas que «se están empezando a aplicar en muchas empresas, especialmente ya en las grandes», que «han asumido como suya la garantía de la igualdad entre hombres y mujeres».
En su discurso, Zapatero repasó las distintas iniciativas sociales impulsadas por el Gobierno en su «liberal-progresismo», destacando la Ley de Dependencia, la Ley por la que se reconoce el matrimonio homosexual, la reforma que acelera el divorcio y la separación, las inversiones en educación infantil y secundaria, así como el aumento de un 137% de la inversión en investigación y desarrollo. De 2.900 millones de euros en 2004 a 6.700 previstos para el año próximo.
RTVE «ya no es de partido»
El presidente del Gobierno cree, por otro lado, que «un país no puede despilfarrar el dinero para mantener una televisión pública -6.000 millones de euros anuales de pérdida en los últimos ejercicios-, que al final se mantiene únicamente para el uso por el Gobierno de los informativos». Sostiene que ahora, con su Ejecutivo, RTVE «ya no es de partido», algo que sí ocurría con los gobiernos del PP, «¡y de qué manera!», exclamó.
La única concesión que realizó el jefe del Gobierno al debate político de actualidad fue admitir que la polémica de las reformas estatutarias «ha tenido un alto voltaje político y también emotivo», pero advirtió que muchas regiones han avanzado en 30 años de democracia en su desarrollo tanto como para que los españoles tengan «una valoración extraordinariamente positiva» de la descentralización llevada a cabo del gasto público. «En el ADN del Estado autonómico está el principio de cohesión, mucho más que en el Estado centralista», llegó a decir ayer en su discurso el jefe del Gobierno.
Lejos de temer un peligro de desmembración del Estado a causa de un vaciamiento de competencias en favor de las autonomías, Zapatero ejemplificó lo contrario, que el Estado «mantiene su fortaleza», preguntándose quién le hubiera dicho a España hace quince años que tendría que establecer nuevas legislaciones en tema inmigratorio. «El hecho de que crezcan las competencias autonómicas -insistió- no significa en ningún caso que el Gobierno no mantenga e incremente competencias en muchos campos». Y pronosticó, en referencia al Estatuto de Cataluña, que cuando éste se despliegue en toda su extensión, «tantos recelos, suspicacias y profecías» del PP se vendrán abajo «de una manera evidente».
A su juicio, lo que le pasa al PP es que tiene una visión «reduccionista de las cosas, algo miope» en lo que se refiere a este segundo proceso de descentralización. Y lo que hace falta es que, desde el otro lado, haya una Cataluña «que no se cierre» y que sepa explotar todas sus potencialidades.
Enviado por admin | Enviar comentario »